En este episodio, la tribu de Auria celebra la victoria de su dios, el Mensajero del Altar, tras derrotar al poderoso Perro Demonio de Ziria en la Arena de Dioses. Sin embargo, la alegría se rompe cuando los combatientes de Ziria acusan a Auria de hacer trampa al usar fuerza externa para aumentar el poder de su dios. El sistema confirma la infracción y anula la victoria de Auria, otorgando el triunfo a Ziria. Además, se informa que el Mensajero del Altar queda descalificado para futuros combates. Auria debe decidir rápidamente qué nuevo guerrero enviará para el siguiente enfrentamiento, que está por comenzar.