Después de tres días sin señales, Liliana, anciana del clan Zorro, observa cómo cuatro poderosos cultivadores intentan ascender al reino inmortal. León Cruz logra abrir la Puerta Celestial, pero es detenido afuera porque su destino está incompleto por no haber vivido en el mundo. Desafiando a los dioses, acepta la sanción de ser destruido y encarcelado su alma por diez mil años. Mientras tanto, una alianza peligrosa se propone salvar una secta a cambio de un matrimonio, y León, con espíritu intacto tras su castigo, descubre un intento de borrar el linaje de su secta, enfrentando nuevas amenazas.