En este episodio, los descendientes del Maestro Cruz enfrentan la crisis de su secta al descubrir que no heredaron ningún método avanzado para alcanzar la fundación, lo que indica la decadencia de la Secta de los Cielos tras diez mil años. A pesar del desánimo, deciden cultivar en un lugar con energía más densa para acelerar su progreso. León se niega a cultivar, pero un amigo le insiste en hacerlo para protegerse de la posible venganza de la Secta de la Nube Carmesí, incluso entregándole píldoras para facilitar su avance. El episodio termina con León rechazando las píldoras, afirmando que son de baja calidad para él y expresando su frustración con los asuntos mundanos que le impiden avanzar, dejando abierta su próxima decisión.