El maestro Cruz despierta tras diez mil años y descubre que la Secta de la Nube Carmesí casi destruyó la Secta de los Cielos. Isa, su discípula heredera, sobrevivió pero con un grave daño en el meridiano cardíaco que la incapacita para competir en el torneo. El maestro ofrece al joven sirviente que la salvó un lugar en la secta. Ante la decadencia de la secta, el líder decide abrir el terreno prohibido Monteazul, legado del maestro, para que los discípulos cultiven y puedan salvar la tradición. El desafío es claro: deben alcanzar la fundación en un mes o serán expulsados.