Un tanatopractor trabaja de noche reparando una estatua rota en un museo, culpando a alguien más por el daño. Mientras aplica su habilidad para fijar la pieza con un pasador, una fuerza sobrenatural irrumpe, alarmando a otras personas que hablan de un espíritu clase S y piden evacuar la ciudad. Ajeno al pánico exterior, él completa su trabajo con satisfacción profesional, sin saber que su reparación podría haber liberado o activado algo peligroso que ahora amenaza el lugar.