El tanatopractor Beto completa su turno nocturno reparando una estatua de cobre rota y descubre que tiene una energía inusual. Al día siguiente, un compañero le muestra una foto censurada que muestra la destrucción causada por un espíritu clase S, cuya estatua coincide con la que Beto arregló. El reglamento del museo ahora tiene una misteriosa quinta regla añadida, y una mujer se muestra alarmada al confirmar que Beto sigue vivo tras la noche. Cuando Beto menciona haber reparado la estatua, la mujer reacciona con urgencia y le ordena que la lleve a verla de inmediato, revelando que su acción aparentemente ordinaria lo ha involucrado en un peligroso evento sobrenatural.