Al comenzar, el equipo descubre que algo ha alterado el taller del museo. El jefe le recuerda al restaurador la importancia de observar las piezas circundantes antes de actuar. Ignorando la advertencia, el restaurador decide proceder con la reparación de un espejo de bronce. Durante el proceso, se da cuenta de que las piezas cercanas comienzan a moverse de forma anómala. Tras un incidente, descubre que ha adquirido reflejos sobrenaturales y una fuerza extraordinaria, confirmando sus sospechas sobre un cambio en su cuerpo. Sin embargo, su nueva capacidad enfrenta su primera prueba cuando algo extraño en el taller parece no rendirse y continúa siendo una amenaza latente.