Lázaro Ferrer, un maestro en trampas de casino, recibe la petición de su maestro moribundo para proteger a su hija Isabela durante tres años, dado que ella no podrá manejar ni proteger el negocio familiar por ser mujer. Tras un duelo de cartas, Lázaro acepta la misión. Sin embargo, el padre de Isabela revela que Lázaro debe casarse con ella para cumplir el acuerdo. Aunque Isabela y otros rechazan la idea, la familia enfrenta la presión de aceptar este arreglo para salvaguardar el legado. El episodio termina con la amenaza implícita de dificultades futuras si el matrimonio no funciona.