En una partida de póker con apuestas altas, una mujer agotada está perdiendo constantemente mientras la tensión crece entre los jugadores. Un hombre llamado Lázaro insiste en tomar su lugar para jugar, asegurando que él puede ganar y evitar que sigan perdiendo dinero. Al iniciar el juego, notan que las cartas usadas están marcadas, indicando trampas. Deciden cambiar la baraja y marcarla para vigilar al nuevo jugador, poniendo a prueba si realmente es tan inútil como parecen. La apuesta aumenta y la presión crece, mientras esperan su próximo movimiento.