Lucía recibe noticias de que su pasaporte será revisado en siete días, marcando una potencial libertad para ella. Mientras tanto, Ana, la amante de Héctor, presume cómo él se esfuerza por complacerla, incluso en situaciones conflictivas. Héctor y Ana son sorprendidos juntos en un hotel, lo que genera un enfrentamiento con Lucía, quien rechaza su rol formal en la familia Guzmán y exige un acuerdo firmado en una semana para mantener su posición. La tensión aumenta cuando la hija de Lucía defiende a Ana, y la realidad de la frialdad de Héctor hacia Lucía queda clara, dejando el futuro de su matrimonio incierto tras sus revelaciones dolorosas.