En una fiesta de cumpleaños, dos niñas expresan su deseo de que la tía Ana reemplace a su madre, lo que genera tensión familiar. Mientras tanto, se comenta que Héctor está enamorado de Ana, aunque su matrimonio con la familia Mendoza es solo de fachada ya que Ana está en el extranjero. Lucía, quien planea irse, aparece a escondidas en la fiesta, y una mujer llamada Meiré la confronta, advirtiéndole que Héctor y los niños no la quieren y le da tres días para irse. La confrontación amenaza la estabilidad familiar y deja abierta la pregunta sobre el futuro de Lucía en la casa.