Lucía enfrenta la presión de Héctor, quien le exige disculparse con sus hijos y Ana para mantener su estatus como señora Guzmán. Ella se resiste a someterse y, tras la amenaza de Héctor de divorciarse si no obedece, decide reservar un vuelo para irse lejos. Su mejor amiga intenta detenerla recordándole su familia y los sacrificios hechos, pero Lucía mantiene su decisión firme, convencida de que debe dejar lo incorrecto para encontrar lo correcto. El episodio termina con Lucía preparándose para partir, dejando en el aire las consecuencias de su partida para la familia.