La señora Guzmán ha salido del peligro vital tras un accidente que afectó a Ana, la bailarina vinculada a su familia. Héctor intenta tranquilizar a Lucía, prometiéndole mantener su rol en la casa pese a cualquier discapacidad que pueda sufrir. Mientras Ana se recupera, Héctor ofrece apoyo económico sin límites y planea que los niños salgan con Ana para animarla. Lucía rechaza ayuda y mantiene su actitud desafiante. Tras una semana de ausencia, Rosa informa que Lucía no ha regresado a casa, dejando abierta la incertidumbre sobre su destino y decisiones futuras.