En este episodio, Lucas e Isabella disfrutan de comida casera preparada por la tía Ana, quien les trae platos especiales de un hotel de lujo. Sin embargo, la tía también les ofrece un pastel con crema de maní, al que son alérgicos, aunque insisten en comerlo para no herir sus sentimientos. La situación se complica cuando Lucas comienza a mostrar síntomas de una reacción alérgica grave. La urgencia aumenta rápidamente, llevando a la necesidad de llamar a un médico con urgencia, dejando el desenlace en suspenso sobre el estado de Lucas.