En este episodio, Gabriel y dos amigos planifican apostar en el casino confiando en la suerte tras una lectura de cartas. Gabriel intenta convencer a Ana, su esposa muda, de prestarle dinero, a pesar de que ella y alguien más advierten sobre las malas señales y el peligro inminente que trae el lugar. Gabriel insiste, presionado por sus amigos, y finalmente Ana cede. En el casino, la suerte no les favorece, Gabriel se frustra por las pérdidas y su esposa recibe una advertencia que desencadena una confrontación. El episodio termina con un llamado urgente a Leonardo, dejando en suspenso la situación crítica que enfrentan.