Un hombre novato en la compra de piedras de jade llega a un puesto donde un vendedor lo desafía a probar suerte con una piedra, explicándole que el valor depende de la cantidad y calidad de jadeita al abrirla. Aunque inicialmente duda por el costo, acepta elegir una piedra barata que todos aseguran que podría contener jade valioso. El vendedor muestra cierto desprecio hacia su inversión modesta, pero termina cediendo y dejando escoger al hombre. Al final del episodio, el comprador selecciona una piedra específica, mientras el vendedor, sorprendido, insta a que sea más cuidadoso, dejando la verdadera calidad de la pieza en misterio y la expectativa sobre el resultado de la elección.