Fermín recibe una oferta: puede regresar y heredar el Grupo Dragonix si acepta cuidar a una mujer diez años, pero pide tres días para decidir. El episodio alterna memoria y presente: la madre contó que trajo a Nicolás Durán para vivir con ellos y ordenó a Fermín tratarlo como hermano. En la casa se multiplican los reproches: Nico termina lastimado, la madre le exige y alguien amenaza con violencia si se retrasa la comida. Fermín admite haber soportado humillaciones y anuncia que en tres días reclamará lo que es suyo, planteando un ultimátum a la familia.