Fermín, lesionado y con el sueño de entrar al equipo nacional, exige operar su pierna. En el hospital el médico advierte que la cirugía es urgente, pero la madre y la madrina presionan para esperar y ocultarlo, pues así el lugar quedaría para Nicolás. Fermín enfrenta a su madre, la acusa de preferir que él quede lisiado y revela tensiones sobre adopción. Al despertar descubre que lo han engañado: le prometen especialistas y han arreglado la escuela mientras justifican postergar la operación para asegurar el futuro de Nicolás. Queda por verse si la cirugía se hará a tiempo.