En este episodio, incidentes domésticos desencadenan el conflicto: Fermi es acusado por su madre de golpear a Nico con un balón y luego de quemarle la mano con agua caliente, además de empujarlo y hacerlo caer. La madre lo reprende, lo encierra en su cuarto y exige que pida disculpas, amenazando con negarle la cena si no lo hace. Fermi asegura que fueron accidentes, pero es tildado de malintencionado. Giro: falta un día para cumplir el último deseo del padre y poder irse de la casa; queda pendiente si soportará la humillación para marcharse.