Una familia celebra mientras la madrina acepta curar la pierna de Fermín y le asegura un puesto en la fábrica, prometiendo una vida sin preocupaciones. La calma se quiebra cuando una mujer descubre que Fermín fue a ver a un hombre y que hicieron un brindis con el brazo entrelazado; lo acusa de infidelidad y lo rechaza. Enfermo, el padre dice que la madre no volverá y obliga a Fermín a prometer cuidar de ella durante diez años. Más tarde alguien acusa a otro de haber matado al padre y ordena que le peguen con fuerza, desatando violencia inmediata.