En la embajada una madre irrumpe para proteger a su hijo y acusa a Maite de maltratarlo, proclamando que su hijo es del comandante. La disputa escala hasta una pelea en la que ambas sacan armas y se enfrentan físicamente. El comandante encarga a Guerra que en tres días identifique y elimine al autor intelectual del robo de armas. Además ordena investigar a fondo la identidad de Maite, cuya aparición previa y rescate accidental lo sorprenden. Con el plazo impuesto y la identidad de Maite sin esclarecer, la decisión sobre cómo actuar queda pendiente.