En la fiesta de cumpleaños de Doña Irene, los invitados esperan a Eva y Juan; Don Alex llega con un regalo que Eva le pidió llevar. Mientras esperan, varios comienzan a burlarse de Eva por su evidente aumento de peso tras tener un hijo y comentan sobre la mujer vinculada al comandante. La presión social escala: exigen que traigan a Eva y critican su tardanza. De repente Eva irrumpe diciendo "¡ya llegué!" y su llegada contradice las suposiciones del salón, dejando abierta la reacción de los presentes y cómo responderá ella.