Eva irrumpe con un balde de “comida para cerdos” y obliga a la ama y a otros a comer, vengando abusos previos de Maite, quien la obligaba a alimentarse con basura. La confrontación escala entre empujones y gritos; la gente protesta mientras Maite, humillada, amenaza con contárselo a Carlos para que la castigue. Eva responde con fuerza y sorprende a todos. Al terminar, un sistema notifica que ha consumido 2000 calorías y le permite canjear recursos: elige un combo de hamburguesa y pollo frito, mientras queda pendiente la reacción de Carlos.