En la comida familiar la abuela ofrece carne y la atmósfera se tensa cuando surge una pelea. La tía Maite regaña y aparentemente golpea a la madre, que se desmaya; Esteban intenta culpar a su hija Camila por pelear por la carne. Camila niega la acusación y revela que la madre se desplomó porque la tía la agredió. La tía minimiza el daño y se niega a pedir perdón, incluso sugiere reemplazar a Camila si muriera. La familia queda obligada a seguir comiendo mientras la madre sigue inconsciente; queda por decidir quién enfrentará a Maite.