En el hospital estalla una crisis cuando familiares acusan a Esteban, el padre, de querer 'vender' a Isabel, la hija, para comprar máquinas. El conflicto aviva insultos y empujones; voces piden que entreguen a la niña. Una mujer llamada Camila se niega y, ante la posibilidad de que la separen, amenaza incluso con saltar para impedirlo. La madre y otros intentan calmarla y quitarle a Isabel, pero Camila decide huir llevándose a la niña. El giro es que Camila rompe la pasividad y se marcha con Isabel, dejando abierto si lograrán escapar o si la familia los detendrá.