Esteban enfrenta a un comerciante, el señor Luis, que intenta comprar sus recetas y camarones. Tras negociar, Esteban acepta vender las recetas por $20 y le concede la exclusividad del suministro a $0,05/kg; acuerdan entrega en tres días y Esteban se va al hospital. En otra escena, en el hospital, Isabel y su pareja intentan cuidar a una niña; la niña pregunta por su padre y visitantes revelan que su hermano mayor quiere volver a la familia Rojas y propone vender a esa niña para comprar máquinas. La familia queda obligada a decidir ya si aceptan la venta.