Al descubrir que puede canjear objetos, una persona aprovecha un espacio y un sistema para cavar hierbas y así alimentar a sus cinco cuñadas. Mientras recoge plantas, Aníbal irrumpe y reclama la zona de caza; lo acusan de acaparar la presa y dejar al pueblo sin recursos. Javier y otros le reprochan que siempre toma la mayor cuota. Aníbal se niega a ceder, insulta y amenaza con vengarse si no lo acompaña a cazar. El choque escala a una amenaza directa: 'A ver quién paga a quién', dejando abierto quién obtendrá los recursos y si las cuñadas quedarán a salvo.