Durante la comida, Javier —ahora presentado como el único hombre en la casa— promete que las cuñadas no volverán a pasar hambre y organiza una salida a la colina para recoger hierbas. Mientras se dividen en grupos, Elena es mordida por una víbora. Javier intenta extraer el veneno en el lugar y se impone, pese a que Elena advierte que no conviene hacerlo así. Otros intentan detenerlo y le gritan que suelte; la extracción queda en curso y la salud de Elena permanece incierta, dejando la confrontación de Javier como el conflicto inmediato.