En un casino, un hombre llega dispuesto a rescatar a Florecita García, retenida por Cuchito. Cuchito impone una condición: si gana diez rondas la liberan, así que los rescatadores se ven obligados a jugar. Florecita suplica que paren y revela que tiene una enfermedad terminal y pocos días de vida; Javi, recién salido de prisión, se muestra dividido. Para reunir fichas empeñan un reloj de lujo; el casino aplica una regla que reduce mucho su cambio. Empieza la partida: la liberación de Florecita depende ahora de la racha en las mesas.