En un casino, Javi tiene dos horas para ganar las rondas que faltan y rescatar a Florecita antes de que la envíen al extranjero. La Sra. Paredes presta fichas y ofrece a la familia Morales como garantía, elevando el riesgo. Diego y otros, jugadores profesionales, descalifican a Javi por su inexperiencia y recuerdan que de niño rechazó aprender los trucos; le enseñan la técnica llamada 'Ave roza el agua'. La presión sube cuando cuentan las rondas necesarias y las dudas aparecen. La partida se plantea: con la familia en juego y el reloj corriendo, Javi debe demostrar que puede ganar.