En un casino, Javi apuesta a ciegas una suma enorme desde la primera ronda, pese a que Lucía y Diego le aconsejan mostrar cartas para tantear al rival. Los oponentes sospechan trampa y exigen pago; seguridad interviene, obligando al grupo a perder para no ofender a la casa y proteger a 'esta chica'. Javi, conmovido, se disculpa con su hermana Florecita y finge derrota, pero revela que aún no mostró sus cartas. El episodio culmina con su apuesta final por una carta que podría vencer el trío rival, dejando el resultado en suspenso.