En este episodio, Javier Morales entra al casino de Daniela Paredes para ganar fichas y liberar a su amiga Florecita; ya ha ganado varias rondas. Daniela se niega a romper sus reglas y mantiene retenida a la chica. La familia Morales, alarmada, envía a miembros para persuadir a Javier de parar, pero el padre decide intervenir: ordena que jueguen contra él para hacerlo perder y usarlo como disculpa ante Daniela. La partida escala cuando varios de los Morales se sientan a la mesa; la siguiente mano determinará si Florecita queda libre o si Javier queda arruinado.