En medio de murmullos que acusan a Emi de haber sido emparejada y casada tras la elección de Ivi, la joven sufre humillaciones públicas y advertencias de Noelia. Los rumores se intensifican cuando se revela que su computadora óptica fue manipulada. Danilo Suárez, el instructor jefe, interviene: condena el hackeo, prohíbe más comentarios sobre los orígenes de Emi y decide escoltarla al dormitorio para controlar la situación. Mientras Dani toma el control, Emi percibe un olor y descubre la presencia de un hombre desconocido; Emi pregunta: ¿quién es él?, dejando la amenaza sin resolver.