Mariana, madre de Leo, visita a Emi, la emperatriz, para advertirle que el matrimonio fue apresurado: Leo está en una época de celo y cuando recupere la conciencia podría arrepentirse. Mariana pregunta si Emi quiere a Leo; Emi responde que tal vez y acepta darle una oportunidad. Más tarde Emi revisa sus herramientas y consuela a Leo, quien teme volver a su anterior personalidad si duerme y pide pasar la noche abrazada; Emi accede. Al amanecer alguien despierta resistiéndose, "Suéltame", dejando en duda si él mantendrá su decisión o se arrepentirá.