Suárez, lesionada tras desarmar un mecha, pide a Emi que la lleve a la residencia; aún duele y necesita medicamentos. Sus pertenencias son trasladadas bajo custodia de la Guardia Imperial a la Torre Estelar y su identidad queda confirmada. Su Alteza León usa privilegios imperiales para cambiar su residencia al ático de la Torre y la registra para cohabitación: “viviremos juntos”. Emi pregunta si podrán seguir sin llamar la atención. El anuncio obliga a Suárez y a Emi a mudarse con León y deja en suspenso si lograrán mantener su discreción bajo vigilancia.