El episodio se abre cuando la familia Suárez presenta a Noelia, su hija biológica perdida, como la legítima heredera, humillando a Emilia, la adoptada. La clase social del Planeta Alfa y el genoma imperial se invocan para deslegitimarla; Noelia admite que no quiso enviar la solicitud de emparejamiento genética y teme que Emilia interfiera con su prometido. Emilia descubre que fue emparejada con el misterioso noveno príncipe y comandante y decide anular el matrimonio. En la escena final confronta a quien figura como su pareja asignada; cómo responderá él y qué pasará con el vínculo queda sin resolver.