En este episodio, la segunda princesa Inés enfrenta la decisión del destino que la enviará a casarse con uno de dos reinos: el Norte, más próspero, o las Tierras Salvajes, consideradas toscas y violentas. Usando palitos para decidir, el destino la envía al Reino del Norte, marcándola como la elegida mencionada por un monje 18 años atrás. Esta noticia causa resentimiento y rechazo por su origen humilde. Inés desafía la farsa de la decisión divina frente a su padre, pero es reprendida y amenazada. El episodio termina con Inés aceptando su destino, aunque la tensión persiste sobre su futuro incierto.