La princesa Inés del Sur llega al reino salvaje recién casada con Rodrigo, pero su presencia genera sorpresa y rechazo entre los habitantes locales, quienes la consideran forastera y la tratan con desconfianza. La madre de Rodrigo aparece en busca de su hijo y ve la situación tensa. Inés intenta adaptarse a las costumbres y modestias del lugar, mientras las cuñadas la reciben con cierta dureza, aunque le entregan una espada como regalo de bienvenida. El episodio termina con Inés enfrentando la incertidumbre sobre cómo será realmente la vida a su lado de Rodrigo y la aceptación que logrará entre ellos.