En este episodio, Inés se prepara para regresar a casa para visitar a su madre enferma. Su esposo, preocupado por su salud y la de su madre, le envía medicinas hechas con ginseng salvaje y un jade protector. Inés insiste en ir acompañada, y finalmente acepta que alguien la acompañe, mientras ambos organizan regalos para la visita, conscientes de la importancia de mostrar respeto y generosidad. El episodio culmina con la decisión de fortalecer los lazos familiares usando estos gestos, aunque persiste la incertidumbre sobre cómo será la reacción de la madre de Inés al reencontrarse.