En una plaza de Grania, una mujer poderosa exige la entrega de la Orden de líder y amenaza con hacer desaparecer a la familia Lago si no la reciben. La situación escala cuando ella invoca apoyos y convoca a los guardias; Marc y otro hombre suplican por sus vidas. Bajo presión, alguien acusa a otra persona: 'Él fue quien me instigó', y la culpabilidad parece trasladarse. Con la autoridad femenina firme y los guardias listos para actuar, la familia Lago queda a la espera de la orden que decidirá su destino inmediato.