En una asamblea de familias, la madre del líder reivindica la Orden y dirige el juicio contra la familia Gómez por violar las normas del gremio. Se menciona a Miguel como sospechoso de malas intenciones y se propone castigar a los Gómez; los presentes votan a favor. La madre decreta la expulsión formal de la familia Gómez y ordena que todas las familias rompan relaciones comerciales con ellos. Mientras las demás familias confirman el corte, alguien en la sala exclama sorprendido; queda abierto cómo afrontará la familia Gómez su aislamiento inmediato.