En una reunión familiar, la familia Lago con las 32 familias aliadas corta todo vínculo comercial con los Gómez y decide arruinarlos. Rosa, nuera de la familia Lago, suplica piedad; Samuel la acusa de traición y anuncia el divorcio. Miguel recuerda que Lago ayudó antes a los Gómez, pero ahora la madre líder ordena castigo y dirige la ruptura de la cooperación. La presión escala cuando se da la orden explícita: los Gómez deben caer y ya no existirán en Grania. El episodio acaba con la familia lista para ejecutar la venganza y la amenaza permanece sin respuesta.