En el funeral de don Esteban, una mujer revela que no murió por enfermedad sino que fue asesinado en los Baños Estrella Roja; también murieron el jefe de la Hermandad de la Honradez y cuatro jefes más. El asesino huyó antes de la llegada de nuestros hombres. La revelación divide a la asamblea: unos exigen reunir fuerzas y destruir a la Liga del Agua Negra en venganza, otros piden investigar sin acusar injustamente. La tensión escala con cánticos de venganza; queda pendiente si prevalecerá la represalia inmediata o la búsqueda de la verdad, mientras alguien declara: '¡Siento peligro!'