En la sede, la señora de Quiroga examina a un nuevo integrante y asciende a Pablo Lima, matón de la octava generación, a jefe de los matones. Poco después, un hombre irrumpe furioso, acusa a alguien de causar problemas en la sede y exige saber '¿Qué maldito te mandó?'. El acusado calla y los presentes ordenan '¡Llévenselo!'. Mientras lo sacan, alguien apunta: 'A tres kilómetros ya se sentía este hedor'. Queda abierto quién envió la provocación y cuál es la causa de ese olor que amenaza la calma de la sede.