En la sede de los Dragones, la Sra. de Quiroga enfrenta a un hombre que irrumpió en el funeral, armó un escándalo e intentó asesinarla. Víctor pide dejarlo ir, pero la Sra. amenaza con una guerra entre ligas si no se lo castiga. Para evitar el choque, Víctor propone un combate: si alguien derrota a su amigo, él perdonará al agresor y pagará 20 millones y una disculpa pública; si su amigo gana, se llevará al detenido y la Sra. deberá quedarse con él esa noche. La escena queda en vilo a la espera del combate.