En un encuentro tenso, un hombre provoca a los miembros de la liga "Dragones" presentando a su amigo, el asesino conocido como el Carnicero Sangriento, como apuesta para medir valentía. Víctor es reprendido y Elvira presencia la escena. Al principio nadie se atreve a enfrentarlo; los provocadores ridiculizan a los Dragones y lanzan amenazas directas. La situación escala cuando varios presentes exigen duelos y la Sra. de Quiroga acepta la apuesta. La confrontación queda pactada, pero aún está por decidir quién combatirá primero y qué consecuencias traerá.