Santi agradece a Nuria por los planos y se disculpa por no invitarla a cenar porque debe ahorrar el sueldo para la dote; aceptan comer en casa. En el dormitorio obrero, Jaime encuentra el lugar sucio, se queja de que su padre lo trajo para foguearlo y un compañero le ayuda a ordenar. Mientras comen hot pot surgen reclamos por ruido y por el uso del área: alguien la declara privada y la discusión sube hasta "¡Ya basta de abusos!". Tania aparece y enfrenta a Santi; él replica: "Sí, te estoy j*diendo. ¿Y?" Su llegada deja la tensión abierta.