En la calle una pelea estalla cuando un joven empuja a otro; le exigen arrodillarse y lo insultan. El joven pregunta quién es su padre y dice: Fernando Sarto de Surel; lo identifican como Jaime y dicen que su padre debería controlarlo. Aparece Don Pablo y alguien lo llama "papá". En casa, el señor Fernando pregunta por qué Jaime no ha vuelto y creen que se quedó en el sitio de obra. Entonces llaman por teléfono a don Pablo: "Ven a la fábrica Paz. De inmediato." La llamada exige decisión urgente mientras el paradero de Jaime queda sin aclarar.