Diego, que acaba de heredar una tienda tras la muerte de su abuelo, recibe el ultimátum de un acreedor: treinta mil dólares en tres días o perderá la tienda y a su novia Ximena. Mientras lidia con la amenaza, descubre una puerta en la pared y la atraviesa: aparece en un refugio postapocalíptico donde la comida vale más que el dinero. Ofrece un pan, los sobrevivientes lo codician y le dicen que la puerta se cerrará en 20 segundos. Alguien le propone “¿hacemos un trato?” y Diego debe decidir antes del cierre inmediato.