El dueño León deja la tienda, anuncia que vigila por cámaras y exige que limpien y pidan perdón ante el retrato de su abuelo; además advierte a Diego que si se llevó un lingote de oro se lo dirá a su patrón. Julio y otro revelan que alguien fingió estar enferma y que un "idiota" pidió préstamos con usureros. Ximena escucha, confronta a Julio, lo acusa de engañarla y termina la relación; Julio responde con una amenaza. El episodio cierra con la incertidumbre sobre quién pagará las deudas y si la sustracción será denunciada.